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Participación por Discriminación Positiva: Inclusión de Mujeres Jóvenes en la esfera Internacional de la YWCA

Federico M. ROSSI

02 / 2005

Historia y definición de la YWCA: organización “híbrida”

La Young Women Christian Association (YWCA) fue fundada en Gran Bretaña para “… responder a las necesidades de hogar, recreación y espirituales de las jóvenes niñas que habían migrado a las ciudades durante la Revolución Industrial” (World YWCA, página de Internet). En 1894 fue creada la World YWCA por las asociaciones nacionales de Gran Bretaña, Noruega, Suecia y Estados Unidos.

Luego de más de 100 años de existencia, la YWCA se constituyó en uno de las organizaciones sociales más importantes del mundo, encontrándose en 122 países, uniendo a unas 25 millones de mujeres (considerando a todos los círculos de participación). La misión de la World YWCA es:

La World YWCA une a las asociaciones nacionales en un movimiento mundial de mujeres miembros voluntarias. Inspirado en la fe Cristiana, el propósito de la World YWCA es el de desarrollar el liderazgo y poder colectivo de las mujeres y niñas alrededor del mundo para lograr el cumplimiento de los derechos humanos, la salud, seguridad, dignidad, libertad, justicia y paz para todos los pueblos (folleto “Tools for Change”, World YWCA, 2003).

La organización a escala nacional como mundial, a fin de lograr estos objetivos, impulsa acciones de dos tipos. Por un lado, ofrece entrenamiento y capacitación para mujeres e impulsa programas y servicios de contención social y apoyo comunitario. Por

otro lado, simultáneamente moviliza a las mujeres como poder colectivo con el fin de luchar por la efectivización de sus derechos, así como por la paz mundial. Con ese fin, participa en las instancias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) vinculadas a la mujer, además de ser una de las organizaciones copartícipes en el proceso hacia la constitución de la paz en Medio Oriente. Es por este doble sentido que no la llamaremos movimiento (aunque así se llama a sí misma) ya que implicaría un errado estiramiento conceptual, y la consideraremos una organización “híbrida”.

El término “organización ‘híbrida’” fue acuñado por Minkoff (2002: 381) y hace alusión a las organizaciones que combinan, por un lado, la característica distintiva de los movimientos sociales: el luchar por el cambio social. Y que, a la vez, llevan adelante acciones típicas de las asociaciones civiles u ONGs, es decir, ofrecer servicios comunitarios o sociales (como puede ser un hogar para niñas). Es ésta doble condición de la YWCA la que la distingue de otros casos. Esta característica propia de esta asociación debe ser considerada al estudiarla, ya que ofrece múltiples formas de participación, así como razones para acercarse y quedarse (aunque no todas son políticas). Este doble sentido, tanto de cabildeo y lucha política, como de contención social, es reconocido por la presidenta mundial, Mónica Zetzsche, al hablar sobre la rotación de las voluntarias activas en la asociación:

Las voluntarias nunca se pierden, pero rotan (…) Y además creo que hacemos de red de contención (…) en este período de desocupación en Argentina y Latinoamérica, encuentran donde realmente se sienten útiles (…) En cuanto encuentran un trabajo, no las vemos o las vemos muy poquito (…) o les podemos pedir algo puntual (entrevista).

El trabajo de contención puede expresarse de diversas maneras, dependiendo del contexto en el cual esté inserta la organización. Por ejemplo, en África las jóvenes llegan a los 12 o 13 años al ser ubicadas en los hogares que poseen, debido a que quedan huérfanas o escapan de casamientos forzados.

Como dice Natasha, una de las jóvenes miembro del Comité Ejecutivo Internacional:

Una vez que eres miembro de la YWCA (y esto es algo muy común) y tienes la oportunidad de viajar y ver otras YWCA, nunca la dejarás… Porque entiendes que encuentras un amigo en cada parte del mundo. Y si, por ejemplo, te tomas unas vacaciones a un país donde conoces a una persona de la YWCA será… es como una gran, gran familia, donde gente que no conoces y vive en diferentes partes del mundo se considera parte de la misma familia (entrevista).

En otras palabras, más allá de los diversos contextos y necesidades, la organización no sólo une mujeres para luchar por sus derechos, sino que también las contiene y hace sentir parte, constituyendo así un doble lazo de solidaridad y pertenencia. Es por ello que aquí la definimos como una organización diferente a ATTAC o Amnistía Internacional (organizaciones de movimientos sociales transnacionales), es decir, como una organización “híbrida”.

Las Big Seven: las organizaciones con jóvenes y para jóvenes más grandes del mundo

La YWCA, siendo una de las seis organizaciones que más jóvenes nuclea en el mundo, en 1995 constituyó con otras las “Big Six”, un grupo informal compuesto por la YWCA junto con la World Association of Girl Guides and Girl Scouts (WAGGGS), la World Alliance of Young Men Christian Associations (YMCA), la World Organization of the Scout Movement (WOSM), la International Federation of Red Cross & Red Crescent Societies (IFRCS) y la International Award Association (IAA). Grupo compuesto por los directores ejecutivos de las cuatro organizaciones con jóvenes más grandes del mundo (WAGGGS, YMCA, WOSM y YWCA), la organización humanitaria más grande del planeta integrada por una cantidad importante de jóvenes (IFRCS) y el programa de voluntariado más extendido mundialmente (IAA). El propósito inicial de este encuentro fue conformar un grupo sin autoridades que trabaje en pos de redactar y publicar un documento sobre los desafíos de la educación en el siglo XXI (“The Education of Young People. A statement at the dawn of the 21st. Century”).

Una vez presentado el documento, y debido a lo positivo de la experiencia, en 1998 el grupo informal decide reformular su propósito, decidiendo extender sus áreas de incumbencia a las políticas públicas nacionales sobre juventud. Esto llevó a la publicación en 1999 de otro documento (“National Youth Policies. A working document from the point of view of non-formal education ‘youth organizations’”).

En el año 2000, las “Big Six”, deciden incluir al director ejecutivo de la International Youth Foundation (IYF), la mayor organización global para el desarrollo de políticas para los jóvenes. Es a partir de ese año que se constituyen en las actuales “Big Seven”.

Luego de realizar una serie de documentos, el grupo decide dar un paso mayor, definiendo su primer proyecto conjunto. En 2002 lanza en Zambia, Tanzania, Kenya, Uganda y Ghana, un proyecto muy ambicioso que tiene como finalidad luchar por la erradicación del VIH/ SIDA entre los jóvenes del continente.

Como vemos, la YWCA es una organización sumamente importante en el ámbito de la juventud, desarrollando acciones individuales y conjuntas de impacto mundial. Pero el motivo por el que la estudiaremos es su carácter “híbrido”, así como por ser una organización clásica y haber impulsado un proceso de reformas que ha llevado a una inclusión de jóvenes en instancias de decisión sin precedentes (ver siguiente sección).

La participación de las jóvenes en la estructura internacional de la YWCA

La YWCA es una organización con más de un siglo de historia, lo que ha producido el alejamiento de muchas jóvenes, así como la permanencia de mujeres muy mayores en las instancias de decisión (principalmente en Europa y Estados Unidos). Producto de este proceso, así como del alejamiento que se produce a nivel general de las organizaciones clásicas de articulación de jóvenes, la YWCA inicia en 1991 un proceso de reestructuración general que culminará en el 2007. En este proceso global de reformulación de toda la organización (se debate el sentido cristiano, de mujeres y de jóvenes), la institución establece en el Consejo Mundial de 1991 (Stavanger, Noruega) que en todas las instancias de toma de decisiones debe haber un cupo mínimo de un 25% de mujeres menores de 30 años (artículo VII del estatuto). Este proceso recién en 1999 da sus frutos, constituyéndose la primera estructura internacional donde se cumple el cupo. Esta evolución, como hemos dicho, se enmarca en un plan de reformulación mayor, plasmado en tres grandes objetivos (ver documento “World YWCA Strategic Plan 2004-2008”), siendo en el segundo de ellos donde se insertan estas transformaciones.

Analizando los resultados obtenidos a partir del Consejo Mundial de 2003 (Brisbane, Australia), podemos notar que se ha superado el 25% en instancias como el Comité Ejecutivo Internacional (ver Gráfico VII). A su vez hay 4000 jóvenes miembros que han recibido entrenamiento en todo el mundo desde 1999, las que actualmente se encuentran en posiciones de liderazgo nacional o internacional dentro de la YWCA. En la región del Caribe por ejemplo, las jóvenes menores de 30 años representan el 50% de las asistentes a las reuniones regionales (Minutes – World YWCA Council 2003: 44). Por el otro lado, el objetivo de estas reformas (acercar más jóvenes a una institución que envejece con sus miembros) no se logró, habiéndose incrementado la membresía juvenil en tan sólo unas 2540 personas (esto implica apenas un 0,09 % de crecimiento) (Minutes – World YWCA Council 2003: 47).

Estos impactantes resultados en lo que hace a fomento de la participación en estructuras de toma de decisiones –como vemos también en el Gráfico VII- es el que analizaremos por medio de la exploración de las trayectorias de dos jóvenes que integran actualmente el Comité Ejecutivo Internacional así como las formas en que –junto a la presidenta mundial- comprenden la participación en el comité.

El Comité Ejecutivo Internacional

Katya, representante de América Latina en el Comité Ejecutivo Internacional, se acercó a la YWCA de su país (El Salvador) en 1998, por la invitación que la madre de su novio le hizo. La organización recién constituida la atrajo por sus valores cristianos y por ser por y para mujeres. Comenzó colaborando voluntariamente dando clases de inglés y apoyando las tareas que se realizan en las áreas rurales. Apenas cuatro meses después de haber ingresado fue electa para formar parte del Comité Ejecutivo Nacional, el que integró como vocal hasta el 2002. Ese mismo año, con 23 años, es electa presidenta nacional de la asociación, cargo que ejerce hasta la actualidad.

Natasha, una de las representantes de Europa en el Comité Ejecutivo Internacional, llegó a la YWCA de Bielorrusia en 1996 por medio de una profesora de la universidad donde realizaba una investigación sobre los derechos de las mujeres como parte de sus estudios de sociología. Debido a la vinculación existente entre sus estudios y la nueva organización que acababa de crearse, se interesó mucho, vinculándose en campañas de concientización sobre los derechos de la mujer. Esto llevó a que fuera involucrándose cada día más, siendo electa como vice-presidenta nacional, ejerciendo ese cargo a los 20 años.

Gráfico VII: Estructura político-organizativa internacional de la World YWCA (excluye staff internacional en oficina de Ginebra)

Estructura político-organizativa internacional de la World YWCA

(x) Número de miembros mayores de 30 años en instancias colectivas

[x]* Número de miembros menores de 30 años en instancias colectivas

Nota: números en negrita significa que integran el Comité Ejecutivo Internacional (contabilizados a parte en el comité, también en negrita).

Fuentes: www.worldywca.org; Minutes - World YWCA Council 2003; entrevistas (octubre-diciembre de 2004).

A pesar de los diferentes contextos, ambas asociaciones nacionales poseen la cualidad de ser muy pequeñas y nuevas, favoreciendo por tanto la inclusión de jóvenes (tenían estructuras en formación, y por tanto más flexibles). Según las entrevistadas, actualmente en El Salvador hay unas 1500 socias, mientras que Bielorrusia tiene unas 200. En ambos casos, también, vemos nuevamente la importancia que tienen dos redes - la familiar y la estudiantil- para la generación de los vínculos que activen a los jóvenes y los acerquen a diversas formas de participación.

En relación a su vínculo con lo biográfico-profesional, vemos como Natasha –al momento de acercarse- era una estudiante de sociología interesada por los derechos de la mujer. En cambio, Katya, ingresa cuando aún estaba en el último años de la escuela. En su caso sucede un proceso similar al de otros jóvenes entrevistados, su descubrimiento vocacional es producto de su inclusión en la organización. Esto la lleva a estudiar derecho, especializándose en derechos de la mujer.

También es de destacar que ambas jóvenes se acercan a la organización por los aspectos más políticos de ésta, es decir por su lucha por los derechos de la mujer. Aunque ambas participaron en tareas voluntarias, el trabajo comunitario no fue el motivo principal de su acercamiento y permanencia. En estudios realizados en Canadá (Tossutti, 2004) y en Estados Unidos (Metz, McLellan y Youniss, 2003) se concluyó que la participación de jóvenes en voluntariado no genera más participación en organizaciones políticas, aunque sí más participación informal (en protestas y grupos informales). En otras palabras, no debe confundirse la participación política en instituciones y el voluntariado, considerándose que los jóvenes que lleguen a participar en el círculo “duro” (como Natasha y Katya) deben estar previamente interesados en ello. Esto se debe a que - como se ha estudiado (Wilson, 2000: 222)- los voluntarios no expresan como una prioridad de su participación el interés por organizarse políticamente, expresar y/o defender sus derechos o tomar las decisiones en la asociación.

Tanto Katya como Natasha, reconocen haber vivido alguna experiencia que las llevó a involucrarse en el ámbito internacional de la organización. Natasha en su rol de vice-presidenta, genera contactos con la YWCA de Suecia, la que decide postularla para representar a Bielorrusia en el Comité Ejecutivo Europeo. Este nuevo mundo que se le abre, este viajar que ella destaca (como ya vimos en la cita que figura más arriba) es el que le cambia la vida radicalmente.

Katya, por su parte, recibe una de las becas internacionales que da la World YWCA para trabajar por tres meses sobre temas de mujer en la oficina de la ONU en Ginebra. Como ella dice muy elocuentemente, “… esta experiencia dio vuelta mi vida…” (entrevista). Es decir, vive un “despertar” que le permite conocer el trabajo en el ámbito internacional, involucrándose más en la temática de los derechos de la mujer. Tanto Natasha como Katya experimentan ese “despertar”, esa experiencia que impacta en sus vidas.

Actualmente Natasha vive en Budapest, alejada del trabajo diario en la YWCA, aunque continúa ejerciendo los dos cargos internacionales en la institución. En cambio, Katya ejerce la presidencia en la asociación de El Salvador, y cree que será reelegida.

Volviendo al Comité Ejecutivo Internacional, y sobre la base de las experiencias de estas dos jóvenes, así como la de la presidenta mundial, encontramos según sus relatos una pauta de funcionamiento que se reitera en el comité. Este patrón puede expresarse, como hace Mónica Zetzsche, de la siguiente manera: mientras la forma de participación por edad puede dividirse en tres grupos

… uno sería el de las mujeres menores de 30, otro el de las mujeres entre 30 y 50 y otro de mayores de 60. Las tres tienen una forma de participación distinta. Las jóvenes son más batalladoras cuando están, pero somos conscientes que no toman el compromiso a largo plazo… se anima[n] a tirar las cosas más osadas, más arriesgadas. Cierran las puertas a la negociación hacia afuera. Creo que porque el compromiso no es tan profundo y no piensan en las consecuencias. Tal vez porque no vivieron las consecuencias de tomar decisiones tan extremistas [en alusión a las consecuencias que tuvo en la Argentina durante la última dictadura militar].

Veo mucha más diplomacia entre la generación de entre 30 y 50. Como que toman lo que proponen las jóvenes, ‘pero planteémoslo de otra forma si es que implica un riesgo para el movimiento’ [, piensan].

Y en las mayores de 60 veo ya una cosa más tranqui[la]. Están muy abocadas a cómo resolver los fondos… (entrevista).

A pesar de ver estas diferencias generacionales en los modos de participar, considera que “… las tres [generaciones] son muy necesarias, la participación de las tres en cuanto a edades trae un equilibrio muy interesante” (Mónica Zetzsche, entrevista).

Igualmente, a pesar de estas divergencias en los modos, no advierten Katya, Natasha ni Mónica Zetzsche ninguna diferencia con respecto al agrupamiento en el comité. Más aún, la presidenta mundial encuentra que los temas globales (los clivajes políticos que generan las principales escisiones en el mundo) se reproducen en el comité, reflejando la división geopolítica mundial. Es decir, si el tema es sobre la paz en Medio Oriente, las mujeres (jóvenes y adultas) de los Estados Unidos estarán en contra del posicionamiento de Palestina, más cercanas a la postura de Israel, en oposición a las mujeres de Europa y Medio Oriente, indistintamente de su edad. En pocas palabras, estos temas globales presentan al comité como un escenario donde el debate está cerrado de antemano sobre la base de las posturas de sus respectivas naciones (y estados), reproduciéndose las divisiones existentes en el mundo.

En cambio, si los asuntos que se traten en el comité tienen relación con temas propios de la mujer, la edad es un factor que parece afectar en la forma de agruparse y participar. Aunque con más frecuencia aparece el agrupamiento regional,

… si lo que estamos debatiendo tiene que ver con la forma en que vamos a hacer advocacy [cabildeo] de algún tema que tiene afectada a la mujer, ahí vas a ver otro tipo de agrupación. Ahí vas a ver una agrupación por edad (Mónica Zetzsche, entrevista).

Aquí vemos como las jóvenes más que establecer una división en la participación sobre la base de los temas (o clivajes políticos) que plantean, establecen sus diferencias, sus particularidades, por las formas de participación: son más radicales. Además, vemos como la participación se activa con más fuerza (como para establecer alguna diferencia) en los temas vinculados con la mujer, es decir, los temas más cercanos biográficamente. El interés de los jóvenes por las formas de acción antes que los clivajes políticos es algo que el lector puede también notar en otros casos. Este proceso es similar al relatado por la directora ejecutiva de The Foundation for Young Australians, ONG dedicada al apoyo a iniciativas sociales impulsadas por jóvenes, y que ha emprendido un proceso equivalente al de la YWCA, incluyendo un 50% de jóvenes en sus instancias directivas:

[Cuando trabajamos en el Comité Directivo, a diferencia de antes de incluir jóvenes] … creo que pasamos más tiempo en temas relacionados al contenido de lo que hacemos, es decir, sobre cómo trabajamos con la gente joven.

Mientras que particularmente el grupo de los adultos, probablemente pasa más tiempo sobre los presupuestos, las formas de gobierno, el estatuto y esa serie de temas (Mary Woldridge, entrevista).

Participación “inclusiva”: ¿la juventud como categoría política?

Creemos que en estos dos ejemplos, los jóvenes no buscan participar como “juventud”, ni ser tratados como adultos. Lo que parecen buscar es participar como pares, siendo reconocidos en su especificidad (la que puede estar definida por ser más jóvenes, como por ser mujeres, homosexuales, de una tribu en particular, etc.), pero también como parte de un todo. Como dice Natasha sobre el principal valor que la participación en el Comité Ejecutivo Internacional tiene: “… ayuda a las mujeres jóvenes a ingresar en toda la sociedad” (entrevista). No favorece que las jóvenes se identifiquen como tales y se diferencien de los otros (lo que implicaría constituir a la condición juvenil en categoría política). En todos los casos vemos cómo lo que los jóvenes buscan es inmiscuirse lo más posible (en la medida que se relacione con sus intereses e inquietudes) en el entramado social y organizativo en el que se encuentran. Como dice un joven activista de Argentina:

… sobre todo [es necesario] abandonar ese preconcepto de que los jóvenes sólo pueden hacer o interesarse por ciertas cosas… que piensan mejor, no, sumarlos como un igual de cualquier otro miembro de la organización, a hacer lo mismo que hacen todos los miembros, involucrarse en los mismos temas (entrevista citada por Balardini, 2005: 22).

Relacionado en particular a la YWCA, la generación de mayores espacios de participación ha tenido poco impacto en la membresía (que creció sólo un 0,09 % desde 1999). Lo que sí ha favorecido es una rotación y renovación de las élites en la organización (como muestran los datos ya citados de formación de líderes internos, así como el número de jóvenes que actualmente participan en la estructura internacional).

Una última lección que extraemos de este caso es la importancia que tienen las formas de participación “inclusiva” (es decir, donde los jóvenes se insertan en las instancias existentes) para favorecer que éstos se acerquen cada vez más al círculo “duro” de la organización (por discriminación positiva como sucede aquí, o por no segmentar su participación). Esto, no está exento de problemas, ya que se lo logró gracias a un cupo, lo que produce, según la presidenta mundial,

… menos compromiso. En algunos casos no trae problemas. Pero en otros casos pasa que están ausentes en las reuniones del Comité Ejecutivo [Internacional] y esto sí es grave… Yo creo que lo que cuesta mucho, lo valorás distinto, y en este caso creo que esto falta (…) En el último Comité Ejecutivo [Internacional] faltaron tres… y las tres son menores de 30. Son razones entendibles, una tuvo un bebé, otra quedó embarazada y no le dejaron viajar y la otra estaba con exámenes en la facultad (Mónica Zetzsche, entrevista).

Y el problema de esto, según la presidenta mundial, es que su voz no se expresa, y el fortalecimiento que tenían lo pierden.

Mots-clés

sciences sociales, sciences politiques, sociologie, participation populaire, participation des femmes, mouvement social, société civile, jeune


, Australie, Argentine, Salvador

dossier

La jeunesse en mouvement : formes de participation politique des jeunes

Notes

Source

Articles et dossiers ; Entretien

Personas entrevistadas: Katia y Natasha, jóvenes dirigentes de la YWCA, Mónica Zetsche, presidenta mundial de la YWCA y jóvenes, dirigentes y expertos de organizaciones para y con jóvenes de Argentina y Australia

BALARDINI S. (2005) “Evaluación de Capacidades en Organizaciones Juveniles del Mercosur. Informe Argentina”, Proyecto CELAJU - UNESCO - Banco Mundial: Buenos Aires.

METZ E., MCLELLAN J. y YOUNISS J. (2003) “Types of Voluntary Service and Adolescents’ Civic Development”, Journal of Adolescent Research, Vol. 18, Núm. 2, marzo, Londres.

MINKOFF D. (2002) “The Emergence of Hybrid Organizational Forms: Combining Identity-based Service Provision and Political Action”, Nonprofit and Voluntary Sector Quarterly, Vol. 31, Núm. 3, septiembre, Londres.

Minutes - World YWCA Council (2003) Minutes: World YWCA Council 2003. Brisbane, Australia, July 4-10, 2003, World YWCA, Ginebra.

TOUSSUTTI L. (2004) “Youth Voluntarism and Political Engagement in Canada”, presentado en la Annual Meeting of the Canadian Political Science Association, 3 al 5 de junio de 2004, Manitoba University.

WILSON J. (2000) “Volunteering”, Annual Review of Sociology, Núm. 26, Washington.

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